martes, 27 de septiembre de 2011

Evolución del caballo:

La evolución del caballo puede seguirse a través del registro fósil hasta llegar a Hyracotherium, un pequeño mamífero herbívoro que vivió durante el Eoceno, hace 55 millones de años, en América del Norte. Se supone que de él descienden todos los équidos posteriores, incluido el género Equus.
Características de caballo
Existen tres caracteres que mejor demuestran la tendencia en la evolución del caballo, estas son el tamaño corporal, la estructura de las patas y la estructura de los dientes.
El caballo moderno pertenece al orden de los perisodáctilos, los ungulados dotados de pezuñas impares (de una a tres).Siete adaptaciones de importancia saltan a la vista en los caballos modernos:
1. -El alargamiento del cráneo anterior a los ojos lo que es consecuencia de sus hábitos alimenticios. Una cabeza larga le permite llegar al suelo sin necesidad de alargar mucho el cuello.
2. - La diastema o espacio que existe entre los incisivos y la batería de premolares y molares. Este espacio es el que el hombre usa para poner el bocado con que maneja al animal.
3. - Los dientes muy largos del tipo hipsidonte, que continúan creciendo durante la vida del animal y que en adaptación a la comida abrasiva están provistas de líneas de esmalte sobre una matriz de dentina.
4. - La disposición de todos los dígitos, excepto el tercero y los rudimentos de los metacarpianos y metatarsianos del segundo y tercer dígito que quedan como estiletes en la parte de arriba.
6. - La modificación del metatarsiano y metacarpiano del tercer dígito que se convierten en un hueso grueso y poderoso, la caña.
7. - El fuerte ligamento que se origina en la parte posterior de la caña y se extiende hasta los huesos sesamoideos formando una especie de polea en la región del menudillo. Otros ligamentos conectan los huesos sesamoideos con las falanges de la pezuña, formando todos ellos un mecanismo elástico que hace que la pezuña entre en tensión (de flexión) cuando esta en el suelo y tienda a impulsar al animal hacia el frente.
Las radiaciones adaptativas que dieron origen al caballo moderno que acabamos de describir incluyeron, pues, los siguientes cambios; a)el alargamiento del cráneo desde corto y de tamaño convencional hasta el alargado del presente; b)la aparición de la diastema, c)el alargamiento de los dientes y el desarrollo del patrón de esmalte y dentina que existen el caballo moderno; d)el aumento de tamaño y una mayor complejidad del cerebro; e) la modificación de una pata con tres dedos en animales digitígrados, a una de un solo dedo y unguligrado; f) la evolución de la caña y el menudillo.
Si nos fijamos en el Eoceno, veremos muchos géneros y especies de caballos diferentes, que se sucedieron en el tiempo comparados con los caballos actuales los primeros eran pequeños, sus dientes tenían una superficie de abrasión relativamente reducida y sus patas tenían un número alto de dedos (cuatro). A lo largo de los periodos siguientes Oligoceno, Mioceno, Plioceno, y Pleistoceno, se observa como aparecen nuevos géneros y se van extinguiendo los antiguos. En todos los casos se produce un claro incremento del tamaño corporal un aumento de la superficie de abrasión de los dientes y la reducción del número de dedos, conforme estos últimos se reducían el dedo central se hacía más grande, prevaleciendo hasta hoy.
Hyracotherium: conocido como Eohippus, del tamaño de un “fox terrier” patas cortas, con cuatro dedos al frente y tres atrás, aunque el dedo tercero es más grande y el primero de la pata trasera esta bastante reducido; pata sin ligamentos muelles, pero si, posiblemente sostenida por cojinetes y también con un tendón que se origina en el músculo y se extiende al menudillo; región del cráneo anterior a la orbita no alargada: molares y premolares distintos, no alargados y con tubérculos parecidos a las muelas de los humanos además sus dientes estaban adaptados para el consumo de hojas tiernas de los arbustos y sus ojos también eran diferentes, pues estaban situados más al centro de la cabeza impidiéndole una buena visión lateral; hemisferios cerebrales pequeños y lisos; vivió en las selvas del Eoceno norteamericano y europeo. Sus dedos separados y el cojinete que los sostenía parecen haber constituido una adaptación para moverse el piso blando y húmedo del ambiente selvático en el que habitaba. Al parecer, el animal se protegía escondiéndose y no es probable que su piel haya sido moteada pues el camuflaje era más efectivo para evadir a los depredadores.
Mesohippus: del tamaño de una oveja; tres dedos en las patas del frente u uno en las de atrás; los dedos mas alargados que en Hyracotherium cojinete persistente; cráneo preorbital empieza a alargarse y aparece la diastema; casi todos los premolares iguales a los molares, los dientes tenían coronas bajas; hemisferios cerebrales mas grandes y convolutos que en Hyracotherium. Habitantes de las regiones selváticas en le oligoceno en Norteamérica.
Parahippus y Meriychppus : mas o menos de la tamaño de un pony; mantienen tres dedos en cada pata, pero el tercer dedo es bastante dominante y los laterales posiblemente no tocaban el suelo; el cráneo es bastante alargado; la diastema es mayor que en especies anteriores, no hay diferencias entre molares y premolares sus muelas son mas alargadas que Hyracotherium y tienen algo de dentina en Meriychippus todos estos caracteres alcanzaban un grado mayor y ya existía un ligamento elástico en el menudillo. Sus dientes eran claramente hipsinodontes sus molares eran de coronas altas y su quijada era profunda. El animal posiblemente pastaba en las praderas aunque es posible que el cojinete no haya desaparecido. Su cerebro era como el de un caballo actual aunque un poco más pequeño. Parahippus era un habitante de del mioceno de Norteamérica, Meriychippus su descendiente habitaba el alto Mioceno de la misma región.
Pliohippus y Equus: El número de dedos se reduce a uno, aunque en los Pliohippus había dedos laterales rudimentarios. Los laterales formaban un par de sobrehuesos primitivos colocados a lo largo del metatarso y no se veían exteriormente. La cabeza se alarga todavía más, el tamaño del cuerpo aumenta, las muelas continúan alargándose y haciéndose más complejas. La transición de Pliohippus a Equus solo significo el aumento en tamaño y algunos cambios anatómicos mínimos. Pliohippus aparece en el Plioceno de Norteamérica en donde luego se extingue, pero sin antes invadir a Europa, Asia y África. En el viejo mundo todavía prevalecen nueve especies (un caballo, cuatro cebras y cuatro asnos). El Equus o caballo moderno aparece a fines del Plioceno, y se extiende hasta el viejo Mundo, vía Alaska y Siberia.
Como se ha visto uno de los elementos esenciales en el progreso de los caballos fue la evolución de los hábitos alimentarios. Existían dos tipos los ramoneadotes, que habitaban el bosque y al igual que los ciervos se alimentaban de hojas y ramitas de la vegetación arbustiva; y los pacedores, que pastaban en las praderas y se alimentaban de las yerbas más duras y abrasivas. E adaptación a estos hábitos, los dientes de los pacedores eran más altos y más resistentes a la abrasión, el cuello y la cabeza más largos (para alcanzar el suelo), los músculos de la masticación diferentes, y las patas eran mas largas y habían sufrido considerables modificaciones en estos animales, cuya defensa consistía, principalmente en escapar corriendo. En el oligoceno tardío y el mioceno temprano, los pacedores parecen haber dominado y para fines del terciario, todas las especies ramoneadotas se habían extinguido.
Con este conocimiento podemos extender la vista atrás, examinar a vuelo de pájaro, los antecesores de los caballos modernos y ver como fueron adquiriendo estas adaptaciones durante transcurso del tiempo geológico. Debe entenderse sin embargo que este proceso no ocurrió en línea directa en que hubo varias irregularidades y desvíos que culminaron líneas que luego se extinguieron.

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